Atardecer en El Cotillo con pizza artesanal en la playa
El Cotillo tiene uno de los mejores atardeceres de Canarias y nosotros nos llamamos como su playa. Dónde verlo, qué pizza pedir y cómo organizarlo para llegar a tiempo.
En El Cotillo el día no termina: se despide. Sobre las nueve de la tarde en verano, el viento del norte afloja, el ruido baja un tono y todo el pueblo empieza a mirar en la misma dirección. Hacia el oeste no hay nada entre tú y el Atlántico, y eso es exactamente lo que convierte esta esquina de Fuerteventura en uno de los mejores sitios del archipiélago para ver caer el sol.
Nosotros lo tenemos fácil: nos llamamos como la playa. Piedra Playa es el nombre que la gente de aquí le da a la Playa del Castillo, esa lengua de arena abierta y con olas que queda al sur del pueblo. Llevamos su nombre porque es nuestro sitio, el mismo al que vas tú a las ocho y media con una toalla y ninguna prisa.
La receta es sencilla y no hace falta reservar nada. Eliges tu rincón: la arena de Piedra Playa si te gusta el sonido de las olas rompiendo cerca, las rocas bajas junto al faro del Tostón si prefieres el horizonte limpio, o cualquiera de los pequeños acantilados del norte, donde el mar se vuelve naranja antes que el cielo. Luego pides una pizza.
Nuestra masa se trabaja despacio y se hornea al momento, así que sale con la base fina y crujiente y el borde alto. Una Margherita cuando quieres que el sitio hable más que la cena. Una Diavola si la tarde pide chorizo picante. Una Frutos del Mar con gambas y atún, que junto al Atlántico tiene todo el sentido del mundo. O una blanca —sin tomate— como la Yeray, con gambas y calabacín, que es la que se piden los que ya han venido varias veces.
Cómo funciona: repartimos a domicilio en un radio de unos 5 km alrededor de la Avenida Los Lagos, que cubre El Cotillo y sus alrededores, con un coste de 2 € y unos 35 minutos entre que lo preparamos y llegamos. Si vas a estar en la playa o cerca de los acantilados, dinos una referencia clara donde podamos encontrarte —un apartamento, un aparcamiento, una entrada concreta— y calcula el pedido para media hora antes de la puesta de sol. También puedes recogerla tú de camino: estamos a pocos minutos andando.
Un consejo de quien lo ve todos los días: llega antes. El momento bueno no es el sol tocando el agua, es los veinte minutos siguientes, cuando el cielo se pone rosa por detrás y la gente que ya se iba se da la vuelta. Para entonces conviene tener la caja abierta sobre las rodillas y una porción en la mano.
Nos vas a encontrar en la Avenida Los Lagos 3-5, abiertos de tarde todos los días menos el jueves, y también a mediodía los sábados y domingos. Trae una sudadera: en cuanto el sol se va, El Cotillo refresca.